Quiénes somos

La Gran Logia Mixta de Chile es una institución dedicada a la formación filosófica, moral e intelectual de mujeres y hombres. Sus raíces se encuentran en el movimiento iniciado en 1929 con la fundación de la logia Igualdad, cuya experiencia abrió el camino al desarrollo de la masonería mixta en el país.

Durante los primeros años, ese proyecto creció con la creación de nuevas logias. En Santiago, a Igualdad se sumaron Horus y Pitágoras en 1930, y Orión y Minerva en 1933. La actividad también se extendió a Valparaíso, lo que hizo necesario contar con una estructura que coordinara el trabajo de las agrupaciones chilenas.

En este proceso participó Adolfo Adriazola Quezada, representante en Chile de la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain —El Derecho Humano—. Las gestiones de organización culminaron con la constitución de su Federación Chilena en 1934. Esta etapa forma parte de los antecedentes históricos de los que posteriormente surgiría la Gran Logia Mixta de Chile.

Hoy, la institución reúne a personas de distintas edades, profesiones, oficios y perspectivas, que encuentran en la masonería un espacio de aprendizaje y desarrollo personal. Su labor se realiza en logias, comunidades donde sus integrantes estudian, presentan trabajos y dialogan sobre cuestiones filosóficas, éticas y sociales.

Como escuela filosófica e iniciática, propone una formación gradual que combina el estudio y la reflexión con ceremonias y símbolos. Estos recursos invitan a examinar la propia conducta, desarrollar un pensamiento autónomo y comprender las responsabilidades que cada persona asume en su relación con los demás.

A lo largo de su trayectoria, quienes han formado parte de sus logias han contribuido a la sociedad desde sus distintos ámbitos de actividad. Esa vocación orienta también su labor presente: que el aprendizaje masónico se exprese en la vida cotidiana y en el compromiso con el bienestar de la comunidad.