La Solemne Tenida de Fiestas Patrias, ceremonia masónica realizada el 12 de septiembre en el Gran Templo de la Casa Masónica de Santiago, fue también una instancia para reconocer y agradecer a hermanas y hermanos que han dedicado una parte significativa de sus vidas al trabajo masónico y al desarrollo de la Gran Logia Mixta de Chile.
Durante la jornada se distinguió a nueve integrantes por sus 20 años de vida masónica; a seis, por 30 años; a siete, por 40; a cuatro, por 50, y a uno, por 60. Estos reconocimientos expresaron la gratitud institucional por su permanencia y compromiso con la orden, así como por una dedicación sostenida durante distintas etapas de su historia.
Reconocer estos recorridos significa valorar la memoria viva de nuestra institución. Detrás de cada uno hay años de aprendizaje, responsabilidades asumidas, vínculos construidos y experiencias compartidas que forman parte de su historia colectiva. El sentido del homenaje radica también en reconocer cómo ese esfuerzo contribuye a sostener el trabajo de las logias y ofrece un ejemplo a quienes se incorporan a ellas.
En el caso de los 60 años de vida masónica, el galvano destacó seis décadas dedicadas al trabajo, la fraternidad y la búsqueda de la luz, expresión que forma parte del lenguaje simbólico masónico. Su texto subrayó la perseverancia y el compromiso como un legado para las generaciones que continúan la labor de la institución. Así, el reconocimiento vinculó la experiencia acumulada con la responsabilidad de transmitirla y dar continuidad al trabajo compartido.
La ceremonia contempló, asimismo, una distinción especial destinada a reconocer una labor desarrollada fuera del ámbito masónico, destacando la capacidad de proyectar en la sociedad valores como la fraternidad, el compromiso, la responsabilidad y la vocación de servicio. El galvano puso el acento en el ejemplo de la persona distinguida y en su capacidad de dar testimonio de los principios de la masonería más allá de sus templos.
Este premio reconoció, por tanto, la relación entre esos valores y su expresión en la vida social. La vocación de servicio ocupó un lugar central en el homenaje, como una manera de traducir las convicciones personales en una contribución a los demás.
Estos homenajes recuerdan que la historia de la Gran Logia Mixta de Chile se construye con las personas que la integran, con el trabajo que desarrollan a lo largo del tiempo y con las huellas que dejan en la vida institucional. Honrar esa entrega es una forma de agradecer lo realizado y de asumir la responsabilidad de dar continuidad a una obra compartida.