Elena Alvarado Cortéz
Nació en Santiago y se desempeñó como secretaria médica en hospitales y centros de salud. Como secretaria de la Sociedad Científica Chilena de Radiología, organizó y coordinó congresos anuales con participación de profesionales de otros países.
Se inició en la masonería en 1965, en la logia Lealtad n.º 19, donde completó los tres grados simbólicos —aprendiz, compañero y maestro— y ejerció como Venerable Maestra, cargo que corresponde a quien preside una logia. En 1973 participó, junto con otros doce integrantes, en la fundación de la logia Ariel n.º 38, en la que desempeñó todos los cargos de su directiva y asumió su conducción en varias oportunidades.
En 1975 comenzó su formación en la masonería capitular, una etapa de profundización de los estudios masónicos. Alcanzó el grado 33 en 1986 y pasó a integrar el Supremo Consejo de Grandes Inspectores Generales.
Fue elegida Gran Maestra en diciembre de 2009 para el período 2010-2012. El comienzo de su gestión estuvo marcado por el terremoto de febrero de 2010, que dañó la sede central y destruyó la propiedad institucional de Talca. Debió atender la evaluación de los daños y las labores de reparación, junto con dar continuidad al trabajo formativo mediante seminarios y jornadas en distintas sedes.
Durante su mandato se crearon las logias Fénix n.º 59, en Rancagua; La Búsqueda n.º 60, en Valparaíso; Generación n.º 61, en Temuco; Gamma n.º 62, en Villa Alemana; Avatar n.º 63, en Concepción, y Geometría n.º 64, en San Carlos.