Encontrarse con otras tradiciones también permite mirar la propia experiencia desde nuevas perspectivas. Esa oportunidad de intercambio dará sentido a las cuatro jornadas de la 22.ª Asamblea General de la Confederación Masónica Americana (COMAM). Del 22 al 25 de octubre, la Gran Logia Mixta de Chile (GLMCh) recibirá en Santiago a integrantes de distintas organizaciones del continente para compartir experiencias, reflexionar y desarrollar su trabajo conjunto.
La recepción de participantes y un cóctel de bienvenida abrirán las actividades el jueves 22. Mujeres y hombres provenientes de diversas organizaciones masónicas compartirán este primer espacio de convivencia, antes de iniciar las sesiones del encuentro.
La pregunta «¿Existe una crisis en la masonería contemporánea?» será el eje del coloquio del viernes 23. La discusión permitirá examinar el presente de la masonería y compartir perspectivas sobre los desafíos que enfrentan las organizaciones participantes.
Tras el coloquio, la Asamblea General de COMAM reunirá el sábado 24 a las instituciones que integran la confederación. El domingo 25, el cierre estará a cargo de las autoridades que conforman la Gran Oficialidad de la GLMCh.
En su mensaje de invitación, la Gran Maestra, Ana Victoria Meza Manonellas, llamó a la comunidad de la GLMCh a asumir un papel activo como anfitriona. La Gran Maestra destacó la importancia de «estar presentes, participar y mostrar la fuerza, diversidad y fraternidad de nuestra Gran Logia Mixta de Chile».
Más allá de las fronteras, la fraternidad abre un espacio donde cada voz puede conservar su acento y encontrar escucha. Ese es el horizonte que la GLMCh propone para estas jornadas: acercar experiencias distintas desde la mixticidad —el trabajo compartido de mujeres y hombres en igualdad—, el respeto por la diversidad y la libertad de conciencia, y hacer del diálogo un camino de aprendizaje compartido.