Breve Reseña Histórica de  La Gran Logia Mixta de Chile

En el año 1929, invitado para desarrollar una serie de conferencias, vino a Chile el destacado filósofo hindú Curuppumullaje Jinarajadasa, miembro del Supremo Consejo del Grado 33 de la Orden Masónica Mixta Internacional “Le Droit Humain”. Durante su estadía tomó conocimiento del interés de un grupo de Hermanos de la Gran Logia de Chile por fundar una Logia Mixta en nuestro país, por lo que se comunicó a  París para solicitar el permiso correspondiente. El día 23 de febrero de 1929 se recibió un cable de la capital francesa  enviado por Madame Besnage, Gran Secretaria General del Supremo Consejo, dando la autorización.

Los Grados superiores, exaltaciones y aumentos de salario fueron dados a miembros de la Gran Logia de Chile que formaron, en este acto, la primera Logia Masónica Mixta en el país.

El acta fundacional fue remitida inmediatamente a la Gran Secretaría del Supremo Consejo en Francia. A continuación, el I\ y P\ H\ Jinarajadasa estudió los antecedentes de los HH\ fundadores y dio lectura a 13 solicitudes de ingreso que estaban apoyadas por los HH\ asistentes.

El 25 de febrero de 1929, presidido por el H\ Jinarajadasa se procede a la Consagración de la nueva Logia y el mismo día, a las 21.30 horas, a la Iniciación de los nuevos postulantes.

La Primera Carta-Patente es la siguiente:

La primera Logia Mixta en Chile recibe el nombre de “Igualdad” y entre los fundadores estuvo la Q\ H\ Angélica Armengolli Castro, quien se inició junto a su padre, Q\ H\ Juan Armengolli Revello, su madre, Q\ H\ Elcira Castro, y su esposo, Q\ H\ Jorge López.

En el año de 1930, se fundaron nuevas Logias en el Oriente de Santiago y en Valparaíso. En el año 1932, contando la Orden con 5 Logias en Santiago y 2 en Valparaíso, solicita al Supremo Consejo en Francia la autorización para formar la Federación Chilena, lo que fue autorizado el año 1933, siendo su primer Gran Maestro el Q\ H\ Adolfo Adriazola Quezada,  gran gestor de esta idea. Bajo su mandato, nuestra Orden creció considerablemente. En 1935,  se habían creado las RR\ LL\ de Perfección “Adonai” en Santiago y “Estrella del Pacífico” en Valparaíso, para dar inicio a la Masonería Capitular.

En las siguientes décadas. la Masonería Mixta continuó su desarrollo y en el año 1954 se decide constituir la Orden Masónica Mixta de Chile, independizándose del Supremo Consejo Universal Mixto de Francia. Posteriormente, en la década de 1970, la Orden adoptó el nombre de GRAN LOGIA MIXTA DE CHILE, denominación que mantiene hasta hoy.

La Gran Logia Mixta de Chile ha tenido un notable desarrollo y una presencia activa al convertirse en sede de encuentros internacionales como miembro de CLIPSAS.

En el Tercer Milenio, la Gran Logia Mixta de Chile se propone reafirmar su desarrollo poniendo especial énfasis en la formación y la instrucción masónica de sus miembros, al tiempo de potenciarse como vía de conocimiento para todos aquellos hombres y mujeres que se encuentran en la búsqueda de respuestas para sus inquietudes más trascendentes.

Uno de los últimos fundadores en fallecer fue la Q\ H\ Angélica Armengolli, quien cerró sus ojos a la vida el 16 de julio de 1988, después de haber alcanzado todos los grados y distinciones que la Masonería pudo brindarle. Pocos meses antes de su muerte nos remitió el siguiente mensaje que transcribimos para conocimiento de los masones actuales y venideros:

“A la Respetable Logia Igualdad Nº 1

Santiago, 22 de septiembre de 1987

Madre Logia: Te envío este mensaje de gratitud, porque en la quietud y en la soledad de mi invalidez, pienso en lo mucho que aprendí de ti.

En primer lugar, te digo que no en vano he repetido mil veces “Libertad, Igualdad y Fraternidad”. Las baterías no consisten sólo en agitar las manos a un ritmo determinado: es fijar en la mente, el corazón y la palabra estos principios de la Revolución Francesa.

Como mujer, hemos aprendido a pensar y creo que ya no seremos jamás esa fea piedra bruta. Hemos aprendido a usar con destreza el mazo y el cincel y hemos logrado, poco a poco, cubicar el espíritu y la mente y nos hemos transformado.

Pero el trabajo no está terminado, nos queda aprender a usar diestramente otras herramientas. Hay que transformar el mundo en que vivimos, como madres, tías, educadoras o simplemente mujeres. Debemos tratar de construir un mundo mejor para los que vengan tras nosotras. Y cuando ya no se escuchen más nuestras voces, cuando el espíritu guarde para siempre silencio y sólo el eco prolongado de nuestra voz, grabada en los corazones de los que hemos amado, sea parte de la Gran Obra, descansaremos en paz.

Como he contado antes, soy una anciana de 83 años; igual que todos los ancianos, reviviendo con fuerza el pasado, pero poniendo al día mis conocimientos, porque ninguna persona debe quedarse en el ayer. El mundo es como una gran rueda, que gira y gira y nos muestra siempre cosas nuevas por aprender. Si así no fuera, seríamos incapaces de comprender y alternar con las generaciones que nos acompañan, hijos, nietos y bisnietos, y hay que entenderse para amarse, porque el mundo necesita comprensión y más amor. ¡Vivamos el presente, sin perder las experiencias sacadas del pasado!

Con el cariño y el vivo recuerdo de tantos hermanos que me dieron afecto y confortamiento en mi larga estada en mi Logia Madre, Salud, Hermanos de ahora y siempre”